Reseña: Calm Technology Tecnologia relajada para tiempos interesantes

Calm TechnologyCalm Technology es un libro importante. Lo es porque rescata valores e ideas que se crearon hace más de tres décadas en Xerox PARC y las vuelve a presentar en un formato que un público ansioso por lanzar productos puede digerir.

La autora, Amber Case, antropóloga y diseñadora de experiencia de usuario, se interesó por el concepto de “tecnología relajada” tras leer los artículos de Mark Weiser, investigador de PARC e inventor del concepto de computación ubicua.

En The Coming Age of Calm Technology, un artículo de 1996, Weiser describe la tecnología relajada en los siguientes términos:

Why is one [tech] often enraging, the others frequently encalming? We believe the difference is in how they engage our attention. Calm technology engages both the center and the periphery of our attention, and in fact moves back and forth between the two.

Lo que significa es que una tecnología relajada no intenta estar en el centro de nuestra atención constantemente, sino que es capaz de apartarse e informarnos de manera sutil. En ese sentido, la buena tecnología nos sirve y se hace invisible, y deja que el protagonismo recaiga en los contenidos, acciones y relaciones que nos interesan.

Kettle

Un ejemplo de “calm tech“: el hervidor de agua solo nos avisa cuando toca

Si la tecnología actual fuese como la describió Weiser, el libro de Case tendría poca razón de ser, pero resulta que la realidad es muy diferente: estamos rodeados por decenas de dispositivos y aplicaciones mal diseñadas que tratan nuestros limitados recursos mentales con tiranía. En palabras de la autora:

We are not bad at technology, technology is bad at us

O dicho de otra manera:

When a technology forces a low-resolution update into the high-resolution space of your full attention, it wastes your time, attention and patience.

Por eso, ante lo que percibe como un momento crítico —miles de millones de dispositivos conectados que pronto inundarán el planeta—, Case se encarga de destilar el pensamiento de Weiser en ocho principios actualizados y universales, aplicables al diseño de cualquier producto que procese información:

  1. La tecnología debería requerir la menor cantidad posible de atención
  2. La tecnología debería informar y tranquilizar
  3. La tecnología debería hacer uso de la periferia [atencional]
  4. La tecnología debería amplificar lo mejor de la tecnología y lo mejor de la humanidad
  5. La tecnología puede comunicar, pero no necesita hablar [Siri, va por ti]
  6. La tecnología debería funcionar incluso cuando falla
  7. La cantidad correcta de tecnología es la mínima necesaria para resolver el problema
  8. La tecnología debería respetar las normas sociales [hey, Google Glass]

La primera parte del libro, dedicada a la explicación de estos principios, es la más filosófica y la más subrayable. Los argumentos de Case apelan a la antropología y a la psicología, dos disciplinas que tienen mucho que decir sobre la interacción hombre-máquina. Es una mirada simple y efectiva, nada ingenua.

A person’s primary task should not be computing; it should be being human.

El resto del libro, que contiene ejemplos, consejos y ejercicios útiles para aplicar los principios de la tecnología relajada en el trabajo, se recuerda menos, pero se usa mucho más, y concluye con recomendaciones que podrían darse a cualquier profesional de la era digital, ya sea un UX designer o un estratega de contenidos.

Ya solo por el hecho de contener un condensado de “pensamiento PARC”, este libro debería ser de lectura obligatoria para quien diseña hardware y software. Y es que a veces los libros que empujan la civilización hacia delante son hábiles operaciones de arqueología intelectual.