Caja Enemiga

– Mmm, qué moderno. Una caja totalmente automática. Probemos a ver…

¡Hola! ¡Bienvenido a Caja Enemiga! ¡Pulse el botón para empezar!

– El botón… ¿dónde está? Er..

Burro. El botón que pone "Empezar", en la pantalla que tienes delante.

– Oh. Ya está. ¿Y ahora?

Pase el código de barras de los artículos por el lector y luego métalos en la bolsa.

– Ah, claro.

* BLIP *

¡ERROR FB430! ¡DEBE LLAMAR INMEDIATAMENTE A UNA AZAFATA DE CAJA!

– Oh mierda. A ver… ¿es porqué he pasado mal el código?

Bravo. A ver si dejas de ser un inútil de una vez.

* BLIP *

– ¿Mejor así?

Veo que has pasado dos artículos de lo mismo, borrico. Usa la opción "Ítem múltiple".

– Ah. Pues tengo otros ocho… mmm…

* BLIP BLIP *

Ohhh, mi asno favorito va aprendiendo. Venga, pasa a lo siguiente, que no tengo todo el día.

– Pero si eres una caja artificial…

¿Y qué? ¿Es que no tengo derecho a portarme como una petarda psicótica?

– Bueno… en fin.

* BLIP *

Vaaaaya, has comprado condones, ¿eh? Con lubricante además. Marranete. Que eres un marranete.

– ¿Por qué la pantalla pone “No meter en la bolsa”?

Porque eres un marrano. ¿Pensabas que esta caja iba a mantener la privacidad? ¿Eh?

– Yo…

¡ATENCIÓN ATENCIÓN! ¡EL CLIENTE DE ESTA CAJA ACABA DE COMPRAR CONDONES CON LUBRICANTE!

– Serás hijadeputa…

Mwha-ha-ha-ha. A otra cosa mariposa, pollino. Hasta luego cocodrilo, no te olvides de llamar.

– Estás enferma…

No es culpa mía. Es que me programan así. Programadores sin vida social, normalmente. Sigue pasando la compra, esto envejece.

* BLIP * * BLIP * * BLIP *

– Ya está. Ya he pasado todos los artículos.

¿Estás seguro, chorizo? Mira que, aunque no tenga ojos, tengo sensores. Y como apéndice, la azafata de caja que ves en la esquina, reducto de esta nueva revolución industrial. ¿Quieres que la haga venir arrodillada?

– Déjalo. ¿Puedo pagar o no?

No. Primero jura que has pasado todos los artículos. Júralo o te haré un degauss con el desmagnetizador de alarmas que te dejará estéril de por vida.

– Err… eeeer…

Vale, te creo. Mis análisis de los formantes de tu voz de sub-humano me han convencido. Ahora paga. Son 37,81 euros.

– ¿Puedo pagar con tarjeta?

Podrías. Pero yo no sé leer las firmas, así que tu pago tendría que ser validado por mi apéndice cárnico, la azafata de caja, que es analfabeta y ciega. ¿Moderno, eh?

– Umm. ¿Aceptas monedas?

Sólo el miércoles. Empieza a meter billetes, truhán. Y que sean buenos.

* VRRRRSST *

– ¿Así bien?

Bien. Y ahora recoge el cambio. Son 5,61 euros: te los tendré que dar en dracmas del Imperio Macedonio. ¿No te importa verdad?

– Qué va, qué va… así empiezo una colección y todo…

Animalico. Anda, ve y no peques más.

– Gracias

No hay de qué. Ah, una cosa más...

– ¿Mhh?

* SFWOOOOMP *

Te he desmagnetizado, por si las moscas. Que tengas un buen día, humano de pacotilla.